ESTADO DEL ARTE

 ESTADO DEL ARTE


La memoria cultural del Pacifico Colombiano, manifestada a través de la poesía, los instrumentos musicales y danzas como el currulao, enfrenta una creciente amenaza de olvido en la actualidad. Esta problemática se refleja en la pérdida de contenido profundo y significado de las prácticas culturales tradicionales, cuyo entendimiento se desvanece entre las generaciones actuales. Elementos cruciales, como los movimientos y figuras simbólicas, así como el lenguaje del pañuelo en el currulao, he incluso la tradición oral como mar de múltiples voces consagrada históricamente como vehículo de emociones, saberes ancestrales, estos se han vuelto casi incomprensibles para quienes carecen de conexión con su origen considerando todo ello se ha decidido estudiar y explorar cómo  la memoria se entrelaza con los procesos de enseñanza como una estrategia de preservación cultural. 

El aspecto fundamental que hemos considerado en nuestra investigación es el campo pedagógico, para ello nos basamos en la revista de  Memorias 37º Foro Nacional de Expertos en Danza -Metodologías para la enseñanza de la danza folclórica desde el contexto de los territorios colombianos, en el cuál destacamos la siguiente cita ‘‘Las experiencias propias de las comunidades con sus rituales, ceremonias y acontecimientos festivos tienen su propio ecosistema, y ello implica saber manejar y transmitir esta información en las aulas, grupos o escuelas de danza desde la necesidad de un saber pedagógico, metodológico, artístico y humanístico, que ayude a estudiar y comprender estas formas culturales.’’  (Pedro Pablo Murillo González- 2023, Pág 32) Este enfoque no solo se limita a la danza, sino que también se extiende a otras formas de arte, como la poesía y la música, proporcionando un marco para explorar la enseñanza desde diversas perspectivas teniendo en cuenta los siguientes interrogantes: ¿Qué enseño?,¿Para quién enseño?, ¿Cómo lo enseño?, ¿Por qué lo enseño?, ¿Cuándo lo enseño?, ¿Dónde lo enseño?,  para determinar la forma en que vamos a desarrollar el juego de roles en el proceso de aprendizaje de los estudiantes del curso 702. 


También según investigaciones sobre pedagogía de la danza, se sugiere que los educadores deben adoptar un enfoque que fomente la participación activa de los estudiantes, permitiéndoles ser co-creadores de su aprendizaje siendo crucial para desarrollar un enfoque pedagógico que no solo transmite habilidades técnicas, sino que también fomente el pensamiento crítico y la apreciación cultural. Esto implica crear un ambiente de aprendizaje donde los estudiantes se sientan valorados y motivados para explorar su creatividad.



En este contexto surge la pregunta: ¿Cómo influyen las estrategias pedagógicas y las memorias colectivas en el proceso de enseñanza y aprendizaje de la danza del Pacífico Colombiano en los niños del grado 702 de la jornada mañana del colegio Sorrento?Teniendo en cuenta que se debe integrar  las memorias colectivas de dicha comunidad en la  implementación de metodologías pedagógicas que permitan una enseñanza más contextualizada,  reconociendo y valorando las experiencias de las comunidades de manera significativa. Esto no solo enriquece el aprendizaje de la danza, sino que también fomenta un sentido de identidad y pertenencia en los estudiantes, al conectarles con sus raíces culturales y tradiciones. 

A medida   que  se avanzó  en la investigación se analizó detenidamente los antecedentes recopilados en los RAES (resumen analitico especializado), se estableció que dichas tradiciones  se manifiestan de diversas maneras, lo que nos llevó a determinar cuatro  categorías que juegan un papel de vital importancia en el   proceso de aprendizaje, cada una de ellas se encuentran apoyadas con su respectivo referente teórico:  

La memoria oral: La memoria oral del Pacífico colombiano es un fascinante tapiz de historias que reflejan la diversidad cultural de la región. Estas narrativas, que incluyen leyendas, mitos y cuentos, combinan elementos de las tradiciones africanas, indígenas y europeas, creando un rico mosaico de imaginarios que se han desarrollado a lo largo de siglos. La tradición oral se mantiene viva a través de la práctica de narrar en reuniones comunitarias, donde se mezclan relatos personales y tradicionales, enriquecidos con un lenguaje creativo y expresivo. Este fenómeno no solo preserva la historia y la identidad cultural, sino que también se adapta a las influencias contemporáneas y a los desafíos de la modernidad, convirtiéndose en un medio vital de comunicación y expresión artística en la región. Las narrativas orales pueden incluir relatos sobre la lucha contra la discriminación, la celebración de festividades locales y la transmisión de conocimientos sobre prácticas agrícolas y medicinales. Este enfoque permite entender cómo la oralidad actúa como un medio de resistencia cultural, fortaleciendo la identidad colectiva frente a las adversidades.

La memoria oral se ha complementado con dos autores, la primera es Margarita Hurtado Catillo con su obra “Los versos de La Margarita” en donde ella se representa como una de las figuras más importantes del Pacífico si se trata de la oralidad, ya que con sus versos, con su poesía nos refleja la memoria dándole un espacio para entrelazar la historia, la identidad y la resistencia. Hurtado utiliza la oralidad para liberar "los sonidos atrapados en los remolinos del tiempo marino", convirtiendo sus versos en una forma de narrar la experiencia colectiva de su comunidad.

El segundo autor es Teófilo Roberto Potes, este complementa la tradición oral desde una perspectiva educativa. El enfoque que tiene Potes en la oralidad se centra en la importancia de la educación como un medio para reivindicar y celebrar las tradiciones culturales de las comunidades afrocolombianas. Este también argumenta que la oralidad es fundamental para la construcción de una identidad cultural robusta, que desafía las narrativas hegemónicas impuestas por el Estado. 

2. El cuerpo y la danza: El cuerpo y la danza folclórica colombiana están inseparablemente ligados; esto lo convierte no sólo en un medio de expresión cultural sino también en una poderosa herramienta pedagógica. En palabras de Heidy Camila Sandoval en su obra “La danza folclórica colombiana como herramienta comunicativa y pedagógica”, el cuerpo en movimiento es el medio que transmite y mantiene vivas las tradiciones dancísticas de las diferentes regiones de Colombia.

El cuerpo, en el contexto de la danza folclórica colombiana, no solo son expresiones artísticas, sino que también cuentan historias de la vida cotidiana, la espiritualidad y la historia de las comunidades. Se transforma en un lienzo sobre el que se pintan las narrativas culturales de cada región representada. Sandoval sostiene que a través del movimiento corporal se pueden ver las raíces, la identidad y las peculiaridades de las comunidades. Cada gesto, cada paso, cada postura es una pincelada que ayuda a pintar un cuadro de la cultura colombiana: vibrante, variada y viva.

Sin embargo, el cuerpo en movimiento no es sólo una forma de expresar cultura; También es un instrumento educativo muy potente. Sandoval sostiene que las danzas folclóricas pueden transmitir conocimientos de una manera fácil y amena. Cuando se enseña un contenido a través de la danza se crea un vínculo emocional y cinestésico con el material que se enseña, facilitando así su asimilación y recuerdo posterior.

Asimismo, a través de la danza folclórica se posiciona el contexto y el territorio, lo que permite visualizar saberes locales y notas culturales incrustadas en la memoria del pueblo. La danza, de esta manera, se convierte en un puente entre el saber académico y el saber popular que sirve para enriquecer los procesos educativos.

3. Territorio: La memoria cultural de la comunidad afrodescendiente está inherentemente ligada a su territorio y parte geográfica, que juegan un papel crucial en la formación de la identidad de sus comunidades. La geografía no solo influye en las prácticas económicas, como la pesca y la agricultura, sino que también moldea las tradiciones, costumbres y narrativas que se transmiten de generación en generación. A través de la “ lógica del rio” se   ordenan los aspectos fundamentales de la vida de las comunidades, esta lógica y el sentido de pertenencia  a una cuenca fluvial  se refleja en las prácticas  de memoria oral, los relatos sobre la tierra y los ríos, que han sido utilizadas en procesos de resistencia contra el olvido , de refleccion y  de transmisión de conocimientos  con un profundo valor identitario.

Basado también en como lo menciona Margarita Hurtado  en ‘’sus versos donde describe  con excepcional destreza retórica y dicción afropacífica, plantas endémicas, fauna, sitios representativos y gastronomía tradicional de las poblaciones asentadas a lo largo de los principales ríos (Napi, Micay, Naya, Atrato, Anchicayá, Timbiquí, Saija, Yurumanguí y Cajambre), los cuales actúan como lugares de memoria, reconocimiento social y político, individual y colectivo de las comunidades negras del Pacífico.’’(Julián Vivas Banguera-Valéria Amim- 2021, Pág 9) Estos ríos no solo son fuentes de recursos naturales, sino que también son ejes de la vida social y cultural, donde se entrelazan las historias de las personas y su entorno. La rica biodiversidad y los paisajes únicos que rodean estos cuerpos de agua se convierten en escenarios donde se desarrollan rituales, celebraciones y prácticas cotidianas que refuerzan la identidad colectiva, por ejemplo el  del Día de la Afrocolombianidad, que tiene lugar el 21 de mayo en muchas ciudades de Colombia, no solo destaca la riqueza de la cultura afrocolombiana, sino que también honra la resistencia y la memoria de las comunidades afrodescendientes. En este día especial, las personas  se reúnen para disfrutar de danzas tradicionales, música y rituales que celebran la conexión profunda con la tierra y los ríos.

Por ejemplo, en algunas comunidades del Pacífico colombiano, es común llevar a cabo rituales para agradecer a los ríos por los recursos que proporcionan. Estas ceremonias suelen incluir ofrendas como flores y alimentos, acompañadas de cantos y danzas que cuentan historias ancestrales. Este tipo de celebración refleja un profundo respeto por la naturaleza y un fuerte sentido de identidad cultural, y una representación de ello  también se puede ver en el festival  Petronio Alvarez .

Además, la relación con el río y su entorno fomenta un sentido de comunidad y pertenencia que trasciende lo individual, fortaleciendo los lazos sociales y promoviendo la cohesión entre generaciones. Los relatos que emergen de estas interacciones no solo preservan el conocimiento ancestral sobre la naturaleza y la cultura, sino que también sirven como herramientas de resistencia frente a las adversidades históricas y contemporáneas que enfrentan estas comunidades. Así, la conexión entre el territorio y la memoria cultural se convierte en un elemento fundamental para la identidad y la resistencia de estas comunidades, permitiéndoles reivindicar su historia y su lugar en el mundo.

  1. La música: La música del Pacífico Colombiano, particularmente el currulao, representa un aspecto esencial de la identidad cultural de la región. En este análisis, nos basamos en el trabajo de Alberto Londoño, "El currulao", para explorar cómo esta forma musical no solo refleja la herencia africana, sino que también actúa como un medio de comunicación y educación dentro de las comunidades afrocolombianas.


El currulao es más que un simple estilo musical; no es solo un festín visual y auditivo, sino todo un espectro sensorial y emocional que te hace perder en lo más profundo de la cultura afrocolombiana. Cada golpeteo de los pies descalzos  y cada giro son toda una expresión de vida, identidad y conexión con el pasado para un presente vigoroso y un futuro prometedor. En cada ritmo y en cada paso, se esconden recuerdos comunes de un pueblo que se resiste a ser olvidado y mostrado, orgulloso de sus orígenes y un legado para el mundo.


Además de su función comunicativa, también puede ser vista como un medio de sanación y celebración. En este sentido, se pueden incluir ejemplos de canciones que abordan temas de resistencia social y cultural, así como la importancia de la música en rituales de paso, como bodas y funerales

El Currulao es una manifestación cultural que encapsula la historia y las tradiciones de la región del Pacífico. Londoño describe el currulao como un ritmo vibrante, caracterizado por su compás de 6/8 y el uso de instrumentos como la marimba y los bombos. Este estilo musical es fundamental para entender cómo las comunidades afrocolombianas han mantenido vivas sus tradiciones a lo largo del tiempo. La música, en este contexto, se convierte en un medio para narrar historias y transmitir conocimientos que son vitales para la identidad colectiva


La música del currulao tiene una función comunicativa que va más allá de la mera diversión. A través de sus letras teje entre sus ritmos historias de amor, pero también de dolor, resistencia y alegría, siendo la danza un vocero vivo de la experiencia afrocolombiana y la riqueza cultural de esta. Como señala Londoño, el currulao actúa como un lenguaje que permite a las personas conectar con su historia y su cultura. Este aspecto es fundamental, ya que la música se convierte en un vehículo para la cohesión social y la transmisión de valores culturales.


Además, el currulao se integra en el ámbito educativo, ofreciendo una forma dinámica de conectar a los jóvenes con su herencia cultural. Al involucrar a las nuevas generaciones en la práctica y el aprendizaje de esta música, se fomenta un sentido de pertenencia y se asegura la continuidad de las tradiciones. La música y la danza se convierten en herramientas pedagógicas efectivas que enriquecen el proceso de aprendizaje, promoviendo la participación activa y el aprecio por la cultura local. 


En la investigación, descubrimos que la memoria oral, el cuerpo y la danza, el territorio y la música juegan roles cruciales en la enseñanza en el aula con los estudiantes del curso 702. Este enfoque conecta profundamente con sus tradiciones y cultura, enriqueciendo tanto la educación como la experiencia cultural.

La memoria oral es vital para conservar y compartir historias y conocimientos ancestrales, fortaleciendo el sentido de identidad y pertenencia en la comunidad. El cuerpo y la danza, por otro lado, no solo sirven para la autoexpresión y el desahogo emocional, sino que también reflejan una rica herencia cultural, promoviendo el bienestar físico y emocional. Estas prácticas son una forma de celebrar la diversidad y de estrechar lazos comunitarios.


El vínculo con el territorio es igualmente esencial. El respeto por el entorno natural, con su biodiversidad y paisajes únicos, forma parte integral de la identidad de estas comunidades, influyendo en su forma de vivir y relacionarse con el mundo. Finalmente, la música, que en el Pacífico colombiano está profundamente arraigada en las tradiciones afrocolombianas, tiene el poder de unir a las personas, superando diferencias y celebrando una herencia cultural vibrante.


En conclusión, al integrar todos estos elementos, no solo se refuerza la identidad de las comunidades, sino que también se fortalece su capacidad para enfrentar desafíos actuales, fomentando una cultura de resiliencia, innovación y respeto mutuo. Este enfoque se une al grito de resistencia y de memoria contra el olvido, manteniendo vivas las tradiciones y luchas de nuestros ancestros. En un mundo donde muchas de estas comunidades del Pacífico colombiano  nos demuestran que se puede enseñar desde el corazón, con el tambor como latido y la palabra como legado. Al abrazar sus raíces y compartir sus historias, transmiten una lección profunda sobre la fortaleza y la belleza de una identidad forjada en la diversidad y la adversidad. Es un recordatorio conmovedor de que la enseñanza no es solo transmisión de conocimientos, sino también un acto de amor y de afirmación de la vida, una declaración de que, pese a todo, estas voces seguirán cantando, bailando y recordando, resistiendo la marea del olvido con una fuerza inquebrantable, es por ello que hemos decidido quedarnos con estas cuatro categorías para afirmar el proceso o aspecto pedagógico y de prevención.   




REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 

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Vivas, J. y Amim, V. (2021). La poesía como lugar de memoria afropacífica en los Versos de Margarita, de Margarita Hurtado Castillo. La palabra , 41 , 1–20. https://doi.org/10.19053/01218530.n41.2021.13643

Londoño, A. (2010). EL CURRULAO. Educación Física y Deporte, 7(1–2), 78–90. https://doi.org/10.17533/udea.efyd.4678

(S/f-b). Cervantesvirtual.com. Recuperado el 7 de agosto de 2024, de https://www.cervantesvirtual.com/research/ano-9-num-20-verano-2005/65e15111-ad61-45ed-bb78-51f380128fc9.pdf#page=75


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